Escuchando me doy cuenta que me puedo dejar llevar por algo tan complejo como lo es la música y escribir cualquier cosa que para sorpresa mía, puede llegar a ser de lo más puro que plasme mi puño. Mala o buena, no lo sé, pero es inevitable empezar a mover los dedos sobre el teclado al estar frente a un espacio tan vacío. Dan ganas de tener la suficiente inspiración como para llenarlo de frases celebres, de cuentos increíbles, de enseñanzas bárbaras, de piezas que transmitan todo lo que llevo dentro.
Mi vida puede estar tan vacía como ese espacio en blanco o tan llena de letras como lo es este fragmento de texto. No importa, simplemente sé que escribiendo puedo dejar todo grabado y durará para siempre.
¡Escriban todo lo que puedan! Las letras son tan fieles: guardan nuestros ideales, creencias, sentimientos, pensamientos y todo, literalmente como lo sentimos. No se corrompen ni se revelan.
Llenen muchas páginas en blanco… ese es mi consejo.