No lo viví, pero creo recordar como fue. No lo sentí, pero me provoca dolor imaginarlo. No lo vi, pero mis ojos lloran cuando lo pienso. No estuve allí, pero luché contra ello.
Guatemala en el pasado… esa época en donde el verde natural se mezclaba con el verde militar, esa época en donde las fortalezas de toda una nación fueron eliminadas por las fuerzas de unos cuantos, esa época en donde los inocentes fueron culpables y los asesinos, gobernantes.
Me duele, porque más allá de lo que sucedió en años pasados, hemos sido incapaces de revertir el daño, no hemos hecho nada y nadie puede afirmar si estamos en mejores o peores condiciones en el presente. Me duele porque no despertamos, porque el letargo en el que nos mantenemos no nos deja ver más allá. Me duele porque hemos creado tanta división que ni siquiera sabemos discernir entre lo verdaderamente bueno y malo… no nos conocemos.
La división ha sido el éxito más grande de quienes no aman al país, manipularnos es tan fácil porque somos sensacionalistas… no analizamos, no investigamos, no nos interesamos.
Bendito el día en que logremos ser diferentes, el momento en que aceptemos que somos hermanos y que como tales debemos unirnos para sacar la “casta” por el territorio en el cual habitamos. Bendito el día en que logremos ser un país.
ANALIZA - INVESTIGA - ACTÚA por GUATEMALA